Supongo que es una pregunta que te habrás planteado alguna vez en la vida, ¿Qué harías para no perder a un ser querido? ¿Hasta dónde llegarías para evitar su muerte? Cuando tienes un descendiente se despierta en ti un instinto de protección muy fuerte, uno que va por encima de tu propio bienestar, no es solo una cuestión de amor incondicional, es también algo biológico, preservación genética o instinto de conservación lo llaman.
Cuando empecé a estudiar Historia, no me imaginaba lo que me iba a gustar, y lo que me iba a sorprender la prehistoria, aquella parte del pasado de la humanidad anterior a la escritura. No es que yo me hubiese imaginado como cavernícolas con garrotes y diciendo "unga unga", pero no era consciente del sistema complejo de creencias, el culto a la madre, la espiritualidad, el desarrollo artístico, los avances tecnológicos... una cultura viva y con una riqueza de la que quedan pequeños testimonios.
Si juntas ambas cosas, puedes hacerte una idea de qué va Death Howl, porque es el viaje al mundo de los espíritus de una madre, que luchará contra viento y marea, por salvar a su hijo de las garras de la muerte. Una historia manufacturada, como un sílex, por el estudio danés The Outer Zone, y publicada por la infalible editora 11 bit studios. Llegó el pasado 9 de diciembre a PC y ahora, el 19 de febrero hace lo propio en la híbrida de Nintendo, así que me parece el momento perfecto para hablarte de Death Howl.
El viaje que emprende el jugador cuando se aproxima a Death Howl, es equivalente a la vivencia de su protagonista Ro, una cazadora prehistórica que pierde a su hijo de forma traumática y que se encamina al reino de los espíritus para traerlo de vuelta. Una travesía que te cambia, que te hace reflexionar, que te hace perderte en una maraña de sentimientos para devolverte a tu mundo con una perspectiva más madura de la vida, y posiblemente con lágrimas en los ojos.
En su visita al reino espiritual conocerás a espíritus, la mayoría atormentados por historias del pasado, a los que tendrás que ayudar para sanar sus heridas. Situaciones que te irán absorbiendo y que alimentan una narrativa dura y realmente bella, frágil pero impresionante. Mientras recorres la historia de Ro descubrirás parte de la tuya misma, todo ello envuelto con la ambientación de un mundo fracturado y onírico que te hará cuestionarte más cosas que las que a priori te responde. Una historia profunda y triste, pero necesaria y llena de belleza y momentos tiernos.
Una travesía espiritual por traer de vuelta a tu hijo.
Death Howl es una aventura con combates por turnos basados en cartas y con un nivel de dificultad desafiante, soulslike, como lo llaman ahora. Dentro del mundo de los espíritus acompañaremos a Ro en su viaje explorando un extenso mapa poblado de espíritus con intenciones de evitar nuestro avance. Para conseguir derrotarlos contamos con un montón de cartas (más de 150) que nos permitirán crearnos nuestro propio mazo personal, mazo que deberemos adaptar a nuestro estilo de combate, pero también a los requerimientos del bioma y a las habilidades de los enemigos. En nuestras andanzas conoceremos personajes únicos, derrotaremos a poderosos enemigos y descubriremos misiones que nos brindarán recompensas en forma de materiales para crear nuevas cartas, tótems que aportan poderes y puntos para subir las habilidades de nuestra protagonista.
Como deckbuilder, Death Howl es muy completo, al gran número de cartas disponibles, hay que sumarle un toque estratégico a la hora de planificar nuestra baraja: la puedes basar en hacer daño de veneno, potenciar los ataques por la espalda, ser más defensivo, o incluso sacrificar tu propia vida para hacer daños considerables. Tú elijes, pero las opciones son elevadas y dominarlo cuesta horas de juego.
Acompaña a Ro por un mundo onírico
Los combates por turnos tipo souls de Death Howl nos llevan a una pequeña cuadrícula donde deberemos elegir nuestras acciones y movimientos en cada turno, planificando y anticipando los movimientos del contrario. Cada carta que utilicemos o paso que demos por el tablero consume puntos de maná, y de nosotros depende rentabilizarlo al máximo. Los enemigos son variados y con habilidades y ataques muy diferentes, lo que hará que tengamos que dar nuestra mejor versión para salir victoriosos. Una de las pocas cosas negativas que tiene el título es que a medida que pasan las horas y te enfrentas muchas veces a los mismos enemigos puede sentirse un poco repetitivo. En ocasiones debemos además volver a los mismos combates para obtener los materiales que necesitamos para crear nuevas cartas, algo que suma a esa sensación de repetición. Pero aun así, el sistema de combate atrapa y se disfruta muchísimo.
Y hablando de disfrutar, las batallas con los enemigos finales son realmente épicas. Para terminar alguna de las misiones secundarias, y durante el transcurso de la línea principal del juego, encontraremos unos combates contra espíritus muy poderosos que te pondrán contra las cuerdas. Sus ataques letales te harán sufrir, su estrategia en la lucha te invitará a buscar un punto débil y tratar de destruirlos. Esa exigencia tipo souls en la que un error a la hora de usar una carta, o un movimiento de más son lo que marcan la diferencia a la hora de lograr salir victorioso es uno de los puntos fuertes de la jugabilidad de Death Howl.
Los enemigos finales son duros y derrotarlos es gratificante.
Cruzar la senda del mundo de los espíritus hasta lo más alto es una travesía maravillosa, una experiencia única con un pixel art abrumadoramente bello y grotesco. Los detalles hacen de Death Howl una obra única y con alma, un título de autor. Desde la cornamenta que porta la protagonista en la espalda, a los escenarios repletos de elementos creados para despertar la curiosidad del jugador, todo en este juego te invita a explorar, a descubrir. Es un viaje a través de un sueño, en ocasiones precioso, en otras triste, pero siempre original. La elección de la paleta de colores en tonos suaves pastel dota a la vista de una sensación de calma, que pese al bizarrismo de muchas de las escenas que contemplamos las hace ver llenas de belleza.
Pero no solo destacan los gráficos en el apartado artístico, ya que lo que recibimos por el canal auditivo es también enriquecedor para el espíritu. Su banda sonora es una parte imprescindible del viaje con unas emotivas melodías que te hacen sentirte vivo y en armonía, creando además, una ambientación totalmente envolvente.
"Un grito desgarrador corta el silencio de la oscuridad, Ro cae de rodillas, parece el final del viaje, pero esta madre coraje, siempre vuelve a levantarse. El amor es su motor."
Su píxel art es impresionante.
Death Howl no es solo un deckbuilder táctico con combates exigentes; es una historia sobre el duelo, el amor y la maternidad envuelta en una propuesta jugable desafiante y elegante. Un viaje extraño por el mundo espiritual que nos habla de pérdida, pero también de fuerza. De dolor, pero también de esperanza y amor.
Puede que no sea un juego cómodo, pero sí es uno de esos títulos que te dejan con los ojos húmedos cuando los créditos aparecen en pantalla, una de esas obras con alma que cuesta olvidar. La travesía de Ro se siente como la vida misma: una experiencia única, sensible y necesaria.
- Hemos realizado este análisis en PC con un código proporcionado por 11 bit studios -
💚 Ro te toca el corazón 💔
💚 El apartado artístico y la ambientación son impresionantes.
💚 La cantidad de barajas que puedes crear.
💚 El viaje por el mundo de los espíritus.
💚 La satisfacción de superar el reto.
❌ Los combates pueden hacerse repetitivos.
❌ Excesivo crafteo para forjar cartas.
Director Retro & Pixel Press 📰
Podcaster en NESbuscando en la Basura, El Indiario, DeVCast y A Link To The Podcast 🎙️
Redactor en DeVuego 📝