Mi experiencia con los idle games ha sido un tanto atípica. Me estrené en su momento con los clásicos como Cookie Clicker, Adventure Capitalist o Clicker Heroes. Juegos con duración infinita y cuyos números se iban a cantidades indecentes y absurdas que ocuparían media vida conseguir. Me aburrí, pensaba que el género consistía en eso y lo abandoné. Sí, son interesantes las primeras decenas de horas, pero luego era algo que carecía de sentido.
Pero desde hace un tiempo, y para mi sorpresa, resulta que el género ha evolucionado a experiencias más cortitas y compactas, y ahora en vez estar planteados como algo infinito, puedes jugarlo durante una, dos o tres tardes, disfrutar de una experiencia satisfactoria y pasar al siguiente (además normalmente a precios irrisorios). Uno de los mayores (y mejores) exponentes de esta nueva vertiente es Digseum.
La cosa es sencilla: hemos abierto un museo y hay que llenarlo de reliquias. Para ello se nos propone realizar una excavación en un bioma concreto. Se nos presenta el mapa y a golpe de click tenemos que encontrar las reliquias. Contamos con un número limitado de intentos y nuestra herramienta será bastante básica. Si encontramos una reliquia, esta pasará a estar expuesta en nuestro museo, generando beneficios pasivos.
Y aquí empieza lo bueno. Cada bioma cuenta con 4 reliquias distintas. Podremos repetir las excavaciones todas las veces que queramos. Si encontramos una reliquia repetida, se acumulará a la que tenemos (como si fuera experiencia). Eventualmente ésta subirá de nivel y con ellos el dinero pasivo que irá generando.
Obviamente, conforme vayamos excavando y encontrando reliquias podremos ir accediendo a mejoras del museo con más visitantes, más dinero o mejores bonus. Pero también podremos aplicar mejoras a nuestras excavaciones: más intentos, mejor herramienta, etc. A medida que vamos comprando mejoras, el dinero pasivo aumenta, y podremos acceder a nuevos biomas con más reliquias…
Por supuesto no podría faltar a la fiesta los clásicos reinicios. Al reiniciar el museo acumulamos puntos de prestigio que podremos gastar en un árbol de nodos donde mejorar todos los aspectos jugables hasta cantidades bastante absurdas y llevaderas. ¿Lo bueno? Que parte de estas mejoras también aplica al progreso con las reliquias y biomas, por lo que no te preocupes, que tus excavaciones están a salvo.
¡No! Y eso es lo bueno. Digseum es una experiencia corta, muy cortita, de, literalmente, una tarde. ¿Esto es bueno o es malo? Depende de a quién le preguntes. La tónica para los idles está siendo esta, la de experiencias cortas y baratas, con un loop jugable muy satisfactorio tanto en lo visual como en lo mecánico.
Evidentemente hay quien prefiera los idles infinitos o tipo Melvor, donde podemos echar cientos de horas. Esos están muy bien y siempre estarán ahí para echarnos unos buenos vicios pero, personalmente, prefiero quedarme ahora mismo con estas experiencias cortas. Son muy originales y divertidas, muy directas y sin enormes pausas o tiempos de espera de por medio.
No sabría decir qué juego inauguró esta tendencia, pero lo que si aseguro es que Digseum está entre los grandes y referentes en el género. No puedo deciros más de él de lo que ya he dicho porque en su simpleza está su diversión (además, no os quiero hacer spoiler de las muchas sorpresas que vais a encontrar).
Digseum es el actual referente del género idle. Un título muy corto, de apenas una tarde de duración, pero con un precio tan atractivo y un loop jugable tan disfrutable y satisfactorio que os aseguro que la experiencia os va a merecer la pena.
Si gracias a este texto os animáis a probarlo, me alegrará saber que os he generado un nuevo vicio. De nada.
- Hemos realizado este análisis en PC con un código personal -
💚 Divertido y satisfactorio.
💚 Experiencia Idle compactada en dos o tres horas.
💚 La mecánica de excavar reliquias.
❌ Si estás acostumbrado a experiencias más largas, se te antojará escaso.
Juan Carlos es clase dual (Programador / Filólogo), antes era solodev y ahora proyecto de divulgador e investigador académico en game studies. Friki a tiempo completo y amante del videojuego de terror en todas sus facetas.