Hacía ya tiempo que no traía un survival horror, y no es porque la escena se haya quedado de brazos cruzados, al contrario. Cada vez tenemos más: más propuestas, más homenajes, más formas de hacérnoslo pasar mal (y a nosotros que nos encanta).
Hoy traigo un título que llamó mi atención desde mucho antes de que saliera. Jugué a las dos demos que se publicaron, seguí de cerca el desarrollo (por una sola persona, todo hay que decirlo) y que me despertaba mucha curiosidad por lo original de su planteamiento. Vamos con Hollowbody.
Bien, el asunto es el siguiente: Eres Mica, una mujer que se dedica al transporte clandestino en el mercado negro. Un buen día, tu compañera desaparece y te pide que no la busques. Evidentemente, haremos lo contrario y nos pondremos en marcha. Montados en nuestro coche volador atravesamos una tormenta que hace que Mica haga un aterrizaje forzoso en un barrio… extraño.
Dicho de otra forma: el barrio es una completa ruina. Está abandonado, lleno de muros y barreras de contención, la mayoría de casas están derruidas y no queda nadie. Por si fuera poco, muchas de las zonas están recubiertas de unas masas de ¿carne?. Bueno, que necesitamos salir de ahí y la primera parada es un bloque de pisos. ¿El objetivo? Alcanzar la terraza para tener señal en nuestro teléfono y establecer contacto con el exterior.
Como te imaginarás, esto es solo el principio.
Voy a ser muy directo. Hollowbody no escatima recursos en recordarte que estás ante un survival horror que toma Silent Hill 2 y lo traslada a un futuro distópico con toques tecno-noir al estilo Blade Runner. Tendremos coches voladores, edificios imponentes, apartados avanzados en carcasas grandes y suciedad y decadencia por todas partes.
Voy a hablar solo de la primera parte, el bloque de pisos. Lo cierto es que este es el tramo más potente de la aventura. Con el objetivo en mente, tendremos que ir recorriendo las muchas habitaciones buscando pistas y resolviendo puzles (algunos de ellos bastante ingeniosos). Eso nos lleva a ¿decenas? de apartamentos donde, poco a poco, iremos abriéndonos paso. Una cosa que me ha gustado mucho con respecto a la demo es que ahora todas las habitaciones tienen un propósito (inicialmente muchas estaban vacías de objetos y tenían tan solo algunos documentos para ampliar el lore). Ahora, aunque sea un poco de munición o curación encuentras.
No obstante esta versión final sigue pecando de lo mismo: las limitaciones son evidentes y tampoco nos vamos a poner aquí a detallarlas, pero está claro que en algunos momentos lastra debido a que nos encontraremos recorriendo pasillos y habitaciones iguales unos de otros sin algo diferenciador que nos oriente en el proceso. Como he dicho, se perdona porque, aún con sus altibajos, la propuesta es buena.
Es a la hora de abandonar los apartamentos cuando al juego se le ven las costuras, y por varios motivos. El primero es el típico del que pecan estos títulos que quieren homenajear a Silent Hill, y es el de querer ser críptico y enigmático de forma artificial. El argumento no es nada claro, pasamos mucho tiempo (demasiado) revisando documentos y perfiles de personas, reviviendo ecos de sucesos pasados (esto se hace con un dispositivo que reproduce el audio de un suceso del lugar) y avanzando para, finalmente, no enterarnos de nada. Se presentan personajes que “obligatoriamente” tienen que hablar poco y con acertijos para que todo sea enigmático (el punto de guardado es un enigma en sí mismo y del que se aclara poco). Incluso la decisión que determina el tipo de final que vas a obtener se presenta antes de terminar este primer tramo, cuando aún no tenemos ni idea de qué está pasando ni tenemos la información suficiente escoger opciones de forma adecuada.
Puede que esté sonando todo a que el juego es un desastre, y para nada es así. Hollowbody es un gran título de terror y muy disfrutable. Los que busquen la experiencia “tipo Silent Hill” aquí van a tener de sobra. Todo lo que hace grande a la saga de Konami está aquí: combates lentos, puzles crípticos (algunos demasiado diría yo), un barrio para explorar y con un backtracking relativamente acertado y muchas, muchas incógnitas por resolver.
“Me lo he pasado bien” es quizás la opinión más honesta que os puedo dar. Las virtudes de Hollowbody están ahí y son muchas, pero sus defectos puede que, dependiendo de nuestras expectativas, lastren demasiado la experiencia. En mi caso ha sido un título correcto a veces, extraño en otras, sin más.
Aún con todo, Hollowbody es un título disfrutable, con una buena duración y suficiente profundidad y nivel de desafío para darle una oportunidad. Para estar hecho por una sola persona, y aquí sí que tengo que decirlo, bravo por el trabajazo.
Por cierto, en Steam hay un Bundle que trae Hollowbody, Heartworm y Crow Country (del que os hablaré pronto). De nada.
- Hemos realizado este análisis en PC con un código personal -
💚 La estética futurista y decadente de Blade Runner.
💚 Nunca hay suficientes homenajes a Silent Hill.
💚 El tramo de los apartamentos.
❌ Argumento excesivamente críptico de forma artificiosa.
❌ Algunos puzles carecen de sentido.
❌ Puntos de guardado mal distribuidos.
Juan Carlos es clase dual (Programador / Filólogo), antes era solodev y ahora proyecto de divulgador e investigador académico en game studies. Friki a tiempo completo y amante del videojuego de terror en todas sus facetas.