Siempre que pienso que los survivors han tocado techo y que, después de pasada la fiebre, ya no se puede inventar nada más, me aparece en Steam alguno que me cierra la boca vilmente. Mira que la mecánica de los survivors es más simple que la de un botijo, pero oye, que aquí sigue la gente exprimiendo la fórmula al máximo y haciendo mezclas muy locas (y quedaos con lo de “mezcla”).
I Am Legion: Stand Survivors es uno de esos ejemplos. Tomando la base del género, nos suelta en mitad de una mazmorra sin descubrir y nos escupe enemigos sin piedad. ¿Como acabamos con ellos? Pues la cosa tiene su miga, no creas. Pero hechas las presentaciones, vayamos al lío. Adviertencia: esto vicia cosa mala.
No, no es un cruce loco entre un survivors y JoJo’s Bizarre Adventure. En este juego, los stands son espíritus de guerreros que vamos invocando y que nos darán apoyo con sus poderes. ¿Cómo? Con el sistema de niveles clásicos de los survivors, es decir, vamos matando bichos y recogiendo su “piedra” de experiencia. Al subir de nivel abrimos el menú y tenemos a nuestra disposición tanto nuestra formación de stands como una zona de stands “de reserva” y una sección con stands para incorporar tanto a nuestras filas tanto como titular como al banquillo. También podremos subirlos de nivel, eso siempre. Podemos tener hasta 8 stands con nosotros.
Aquí es donde empieza la fiesta. Los stands tienen rarezas (verdes, azules, morados y dorados), y la única forma de obtener los de la siguiente rareza es mediante combinaciones de otros stands ¿veis por donde va la cosa? Para obtener un stand azul tenemos que combinar varios verdes, y así para los morados y los dorados (o legendarios… los mejores, evidentemente). Evidentemente llegar a los dorados requiere su esfuerzo (y no poco). Además que tenemos stands para dar y tomar, pero “que no panda el cúnico” porque en el menú de subida de nivel tenemos un apartado donde ver un fragmento del árbol jerárquico de stands, así podremos planificar nuestra build e ir fusionando stands en función de lo que queramos. Tenemos un total de 139 stands.
Por supuesto y antes de pasar a lo siguiente, decir que nosotros controlamos inicialmente a un héroe, de 6 posibles, cada uno centrado en un estilo de juego diferente y al que podremos ir subiendo de nivel para desbloquear pasivas y ataques durante la partida.
Vale, la mecánica principal del juego está, pasemos al resto de cosas. En lo relativo a los niveles, tendremos 3 biomas disponibles: mazmorra antigua, bosque y valle de lava. Cada uno evidentemente con sus peculiaridades. En cada uno de ellos elegimos qué nivel de desafío queremos de un total de 6 posibles y con dificultad creciente. En cada uno de esos niveles de desafío tendremos objetivos que cumplir que nos otorgarán tanto moneda de progreso como de mejora. La de progreso desbloquea contenido y la de mejora podremos gastarla en un árbol de mejoras globales en el menú principal.
Además de esa cantidad de contenido, una vez superemos un nivel de desafío podremos decidir si queremos rejugarlo en modo normal o en modo infinito para así subir a nuestros héroes. Y te vas a reír, pero hay más. Cuando completamos un primer desafío al completo, podremos optar por abordar las mazmorras con otro modo de juego independiente llamado Modo Artefacto. Aquí tendremos igualmente que superar desafíos pero la recompensa no va al árbol de mejoras global, sino a otro menú distinto donde no mejoramos a los héroes, sino tanto al equipo que vamos consiguiendo (y este modo es extenso como él solo) como a las bendiciones de las partidas. Un total de 123 bendiciones para mejorar nuestros equipos.
¡Se me olvidaba! El equipo que usamos durante la partida sigue el mismo sistema que los stands. Es decir, podremos fusionarlo para conseguir otros mejores. Aparte de poder craftearlo nosotros mismos en las forjas que aparecerán durante las partidas. Tenemos 72 piezas de equipo posibles.
Creo que no hace falta decirlo, pero con este juego tienes un tragadero de horas impresionante. Son tantas las opciones y modos de juego que tenemos disponibles que no te extrañe superar la barrera de las 100 horas de juego. Lo mejor es que siguen añadiendo contenido (de hecho los stands legendarios fue incluido en diciembre).
Esto es bueno y malo a la vez. Bueno porque a todos nos gusta un survivors bien nutrido y con cosas para hacer y mejorar, y que siempre se sienta que cada run cuenta. Malo porque, al menos las primeras horas es realmente abrumador todo lo que tenemos a nuestra disposición. Además, el hecho de tener tantos personajes posibles para incluir en nuestro equipo hace que tengamos que estar constantemente consultando el árbol jerárquico y planificando. Es divertido, sí, pero puede cansar.
Por lo demás ¿qué más se puede decir? si queréis un juego con muchas horas por delante, para partidas cortas y con el punto de justo entre un título demandante y uno para desconectar. Este me parece ideal.
I Am Legion: Stands Survivors es un título cargado de contenido, con infinidad de posibilidades y builds. Una cantidad generosa tanto de héroes como de modos de juegos, desbloqueables, logros y mejoras sumado a su siempre fiel filosofía de partidas cortas y bien tiradas.
Si quieres un título que te divierta y brinde lo suficiente como para sentir que tu dinero se ha invertido bien. ¡Ni te lo pienses!
- Hemos realizado este análisis en PC con un código personal -
💚 El sistema de fusión de héroes.
💚 Su enorme cantidad de contenido, modos de juego y mejoras posibles.
💚 El Modo Artefacto es un vicio.
❌ Tantas posibilidades pueden llegar a abrumar.
Juan Carlos es clase dual (Programador / Filólogo), antes era solodev y ahora proyecto de divulgador e investigador académico en game studies. Friki a tiempo completo y amante del videojuego de terror en todas sus facetas.