Si hace poco comentaba que los cozy games es un territorio donde se está haciendo literalmente de todo, el de los idle / clickers no se queda atrás. La cantidad de temáticas y situaciones que plantean como excusa para meter decenas de números absurdos flotando en pantalla es, literalmente, apabullante.
Evidentemente hay hueco para mezclas de lo más interesantes. Hoy nos vamos con Pay 2 Win: The World is Mine, uno que mezcla el puzle de la gestión de espacios con la novela visual... todo junto, sí.
Pay 2 Win: The World is Mine trata sobre que eres el nuevo CEO de un estudio de videojuegos que ha sido adquirido por una gran multinacional. Debemos hacer crecer la empresa para ganar cuanta más pasta, mejor. Evidentemente.
¿Cómo? Pues tendremos una cuadrícula de 7x7 que simboliza nuestro edificio. Empezamos con unos pocos huecos y tendremos que ir colocando activos en él para que vayan generando dinero. Esos activos estarán en nuestro inventario y conforme avancemos en la aventura iremos desbloqueando más. Cada activo tiene, además, unas vías de salida para que conectemos varios a la vez, aumentando el combo y el rendimiento. Poco a poco los activos irán siendo de diversos tipos: los hay que generan dinero, los que mejoran el rendimiento, los que tienen sinergias con otros, algunos ocupan más de un hueco, y así.
Así que, efectivamente, la cuestión es saber combinar bien los activos para sacar el máximo rendimiento. Además de jugar con los elementos clásicos de los idle como un árbol de habilidades para potenciar las ganancias.
Pay 2 Win: The World is Mine tiene dos modos: historia y libre. El modo libre es sencillamente el juego, aumentar beneficios sin más, puro idle. El modo historia, por el contrario, tiene la jugabilidad descrita pero además habrá dos personajes con los que iremos desarrollando una trama. Habrá diálogos y decisiones al estilo de las novelas visuales, y las decisiones afectarán al rendimiento de los activos y a las sinergias, ya que uno de los personajes potencia los activos de “avaricia” y el otro los de “magia” (sí, también hay magias).
Además es curioso, porque Pay 2 Win: The World is Mine sigue un desarrollo 100% igual a los juegos Pay 2 Win. Al juego idle, la gestión de espacios y los diálogos se suman mecánicas como lanzar hechizos, cumplir objetivos (diarios y de progreso), abrir sobres de cartas para conseguir nuevos activos, subir los activos de rareza, etc. pero tranquilos, no hay microtransacciones, es todo una parodia.
Realmente la definición es de juego idle, pero la integración de la novela visual es total y no se limita a varios diálogos y ya. Pay 2 Win: The World is Mine tiene varias rutas y finales, dependiendo de lo que elijamos en los momentos de las conversaciones. Eso le da una rejugabilidad total al título, además el sistema de casillas y activos le viene fenomenal porque así no tenemos sensación de repetición si queremos hacer varias runs para desbloquear todos los finales.
¿Lo bueno? Que gracias al sistema de misiones no nos quedaremos atrapados por una mala build, ya que las recompensas son mejoras permanentes a nuestros multiplicadores.
Eso sí, una pequeña pega para los que jugamos novelas visuales: olvídate de los guardados antes de las decisiones, aquí las runs van de corrido y no permite hacer varios guardados simultáneos.
Pay 2 Win: The World is Mine es un título muy interesante, fresco dentro del género y bastante curioso como mezcla. La base es el idle/clicker, sí, pero lo acompaña una historia al estilo novela visual y sistemas de misiones y cartas. Muy loco todo, pero te va a dar bastantes horas de entretenimiento
- Hemos realizado este análisis en PC con un código proporcionado por Two Frogs In A Trenchcoat -
💚 El sistema de casillas con activos, combos, conexiones y sinergias.
💚 La historia, sin ser nada del otro mundo, es un añadido curioso.
💚 La cantidad de sistemas adicionales de misiones, sobres, hechizos y mejoras permanentes.
❌ No poder guardar en varios huecos para explorar variantes en las conversaciones.
Juan Carlos es clase dual (Programador / Filólogo), antes era solodev y ahora proyecto de divulgador e investigador académico en game studies. Friki a tiempo completo y amante del videojuego de terror en todas sus facetas.