Una de las franquicias más veteranas de los videojuegos y que, personalmente, pienso que se suele relegar a una segunda división, es Serious Sam. La franquicia desarrollada inicialmente por Croteam (ahora parte de Devolver Digital) ha recibido un total de 17 entregas en 25 años. Ni tan mal si me preguntan.
De entre las muchas señas de identidad de la franquicia, aparte del humor absurdo y su apuesta por esquemas FPS clásicos, es la variedad de entregas experimentales que ha tenido: desde pseudo-RPGs por turnos hasta twin stick shooters 2D. Ahora nos llega Serious Sam: Shatterverse, la siguiente apuesta y que nos lleva al género de los FPS multijugador cooperativo y progresión basada en esquemas roguelites.
Vale, la cosa va de lo siguiente: el Mental ha roto las fronteras de los universos y ha provocado un colapso dimensional donde todas las realidades están mezcladas. Ahí es nada. Nosotros controlamos a los Sams, que no son más que las versiones alternativas de los protagonistas de los anteriores juegos y que se unen para evitar el desastre.
Evidentemente esta es la excusa ideal para juntar a varios personajes de la franquicia y soltarlos en infinidad de niveles para masacrar a todo lo que se mueva y cooperar (en la medida de lo posible, claro), punto. Tampoco le vamos a pedir mucho más a un juego de Serious Sam, la cuestión es ¿cumple o se queda a medio camino?
Las runs de Serious Sam: Shatterverse consisten en varios niveles generados de forma procedural y que se corresponden con algún punto en la historia donde un Sam fracasó en su objetivo y las hordas de Mental han ganado. Equipado con un arma y poder inicial, nos adentramos en solitario o acompañado en una sucesión de mapas que, en general, lo que nos pide es que lo limpiemos de enemigos y sigamos avanzando. Algunos escenarios esconden secretos, bonus, nuevo equipo… vamos, lo normal.
Cada cierto número de fases llegamos a unas salas intermedias donde podremos comprar equipo con las monedas que hayamos ido recogiendo. Además, conforme eliminemos enemigos iremos subiendo de nivel, pudiendo adquirir nuevas habilidades o mejorar las que ya tenemos. Al final de la run nos espera un lugarteniente de Mental, un jefazo duro de pelar y que nos va a costar bastante si jugamos en solitario (y no hemos tenido mucha suerte con los drops).
Al terminar la run (de una forma u otra) desbloquearemos nuevo contenido, que se añadirá al pool de posibilidades de la partida. Algo que se agradece desde el minuto 1 porque el arsenal inicial es más bien escuetito. Conforme seguimos cumpliendo objetivos y sumando moneda para desbloquear cosas, iremos consiguiendo nuevos Sams (con sus correspondientes habilidades y armas iniciales), armas y poderes. Esto sumado al esquema roguelite de progreso, la generación de niveles procedurales y la posibilidad de jugar con amigos aseguran, sobre el papel, muchas horas de diversión.
Sobre el papel, todo lo descrito debería funcionar a las mil maravillas, imaginaos: todo lo anterior sumado a una jugabilidad 100% boomer shooter con frenetismo, armas hiper destructivas y mucha locura y caos. Pero por algún motivo, no ha terminado de encandilarme.
En primer lugar tengo que decir que las runs se sienten demasiado largas, y ojo que lo he dicho bien: se sienten. No estoy diciendo que lo sean (llegar al boss puede tomarnos entre 25 o 30 minutos) sino que se sienten largas. Creo que parte de la culpa lo tiene un gunplay no demasiado satisfactorio para mi gusto, unos enemigos y situaciones bastante repetitivos. Si lo comparamos con el DOOM de 2016 (el exponente de los boomer shooters actuales), uno se siente poderoso incluso en los peores momentos, las armas pesan y cada disparo y muerte es una gozada. Aquí, por el contrario, estás ante un trámite que te quieres quitar de encima cuanto antes para llegar al boss y conseguir botín.
Tampoco ayuda el cambio de tono general con respecto al resto de juegos. Sí, Serious Sam siempre se ha caracterizado por su humor irreverente y chulesco, pero aquí se siente todo demasiado forzado, con comentarios y situaciones que no aportan absolutamente nada y que los notas demasiado enfocados a las audiencias modernas. Esta “forniteficiación” tan forzada, con poses teóricamente guays mirando a la pantalla, humor de caídas, gestitos, etc. quizás en su planteamiento se vea como una forma de hacerse un hueco en el panorama actual, pero lamentablemente no llega. A esta atmósfera tan “poco propia” le sumas el loot por rarezas y voila. Ya lo tienes.
Me ha recordado a otro caso (bastante doloroso para mí) que fue el último Saint’s Row: un intento de hacer, al igual que este título, una actualización enfocada a las nuevas audiencias y que fracasó estrepitosamente al no solo “abandonar” a su público de siempre en pos de buscar a la masa, sino que tampoco consigue llegarles y lo pagaron. Me da a mí que con este Serious Sam: Shatterverse va a pasar lo mismo y ahí se va a quedar.
Aún así, tampoco puedo prenderle fuego indiscriminadamente. El juego es divertido y da para varias horas, si lo juegas con amigos tienes unas risas y de contenido no anda mal como para sentir que “ya lo hemos visto todo”, con lo cual si te gustan los nuevos shooters y eres fan de la franquicia, seguramente te funcione.
Un título que se siente como si pretendiese hacerse un hueco en las audiencias actuales pero que no termina de cuajar. Es muy divertido y con bastante contenido, sí, si eres fan de la franquicia seguro que te echas unas risas con los amigos, siempre y cuando le concedas ciertas libertades. Para los demás posiblemente quede como algo más del montón al no presentar alicientes de peso con respecto al resto de propuestas.
Un buen juego con buena base, todo está ahí, ahora hace falta sacarle brillo, pulirlo y redirigirlo a quienes de verdad os lo van a consumir.
- Hemos realizado este análisis en PC con un código proporcionado por Delvover Digital -
💚 Todos los Sams y los escenarios clásicos con un buen lavado de cara.
💚 La progresión roguelite es interesante, con una buena cantidad de contenido para desbloquear.
💚 Sigue su esquema de boomer shooter, lo cual es una delicia.
💚 Con amigos es una risa.
❌ Las runs se sienten tediosas y monótonas.
❌ El tono general del juego, dirigido a las audiencias actuales, quizás no termine de convencerte.
Juan Carlos es clase dual (Programador / Filólogo), antes era solodev y ahora proyecto de divulgador e investigador académico en game studies. Friki a tiempo completo y amante del videojuego de terror en todas sus facetas.