Si hablamos de los souls creo que es importante distinguir entre aquellos que los conciben como “un hack&slash lento y difícil” y poco más y los que entienden de su construcción de mapas, sus jefes, el equilibro de las habilidades, el riesgo recompensa, la historia fragmentada y, ¿porqué no decirlo? Un apartado gráfico apabullante.
Del primer grupo tenemos muchos (demasiados), pero hay un reducto donde se encuentran esas verdaderas joyas, que entendieron muy bien el género parido por Miyazaki y From Software y lo han querido llevar un paso más allá. Ahí están los Nioh, el Lies of P o el Lords of the Fallen del 2023 a modo de ejemplo. Pues ahora se viene una nueva propuesta, tan fiel a la fórmula clásica en casi todos sus apartados y, además, con su propio toque. Vamos con Valor Mortis.
Valor Mortis transcurre en Europa en el siglo XIX, durante las Guerras Napoleónicas. Somos William Dowsett, un soldado británico que se ha unido a la Grande Armée de Napoleón y que ha caído en combate. La gracia (para el pobre William) es que en lugar de morir, despierta en una llanura en mitad de un bosque con multitud de cadáveres a su alrededor. William no recuerda como llegó allí ni qué ha ocurrido, está solo y lo único que oye es la voz del emperador en su cabeza, alentándole a seguir.
William no tarda mucho en encontrarse con el primer camarada de armas, pero para su pesar (y como te estarás imaginando) este se comporta de forma errática, como un muerto en vida y, evidentemente, ataca a William. A partir de aquí empieza la aventura ¿qué es este lugar? ¿por qué todos sus compañeros de ejército son criaturas deformes que tratan de matarlo? ¿por qué Napoleón le habla mentalmente? Y sobre todo ¿por qué William es el único en pie?
Con esta premisa (que básicamente son los primeros 10 minutos de juego) se nos presenta un soulslike de manual que apuesta por la primera persona y una historia bastante más explícita de lo que nos tiene acostumbrado From Software. Valor Mortis ha decidido trasladar la jugabilidad clásica de los souls de Miyazaki a esta nueva perspectiva, dando un toque muy personal aunque dejándose varias cosas por el camino (ojo, dicho así parece malo, pero al contrario). Pero vayamos por partes.
Lo primero es, evidentemente, el apartado gráfico. Un aspecto en el que Valor Mortis brilla con luz propia. Los escenarios son de tal belleza grotesca que es imposible no quedarse observando los alrededores. En los primeros compases del juego recorreremos distintos puntos de lo que parece haber sido una gran batalla, y no falta ningún detalle: cadáveres apilados, carretas estrelladas, cañones, cráteres, barricadas, banderas quemadas… todo ello evidentemente corrompido, lleno de huecos que nos cuentan historias (literalmente) y secciones que presentan una versión distorsionada y carnosa de la realidad. Grotesco e incómodo, sobresaturado de elementos y detalles, es decir, impresionante ¡Si hasta se le ven el vello en los brazos de William!
El control y combate de Valor Mortis calca el esquema de From Software: movimientos calculados, enemigos implacables y correctamente bien posicionados, distintos ataques, bloqueo/parry, esquiva, arma de fuego y poderes sobrenaturales. Los combates se resuelven como siempre pero, tal y como has leído, aquí disponemos de todas las herramientas de los souls clásicos, es decir, tenemos fintas para evadir ataques y con el sable podremos bloquear ataques y también hacer parrys. Esto último bastante interesante porque el enemigo presenta, además de su vida, un medidor de equilibrio/estabilidad al estilo de Sekiro con el que podremos asestarles un golpe devastador si lo llenamos.
¿Y la magia? Bueno, dentro del juego existe una sustancia llamada Neftoglobina que es un líquido viscoso que lo tiene todo infectado, incluidos nuestros camaradas y a nosotros mismos (cosa que tendrá que ver con las anteriores preguntas argumentales, lógicamente) y que es lo que dota a William de habilidades sobrenaturales como piroquinesis, telequinesis, etc.
De esta forma tenemos ya los tres grandes clásicos de los medidores de los souls: vida, resistencia y maná (neftoglobina).
Sobre el progreso pues igual de clásico: derrota enemigos y consigue catalizadores (la experiencia/moneda, como las clásicas almas) y sube de nivel en el farol (la hoguera de siempre, donde nos curamos y los enemigos respawnean). Comentar, eso sí, que la subida de nivel no implica mejora de estadísticas, sino que tenemos un árbol de talentos ya establecido y donde podremos mejorar los nodos disponibles. Según nuestro nivel y mejoras podremos, además, equipar unas piedras a modos de runa que nos dan pasivas (muy interesante esto).
Vamos, ¿qué más se puede decir? que los que estamos acostumbrados a los souls de From Software nos moveremos aquí como pez en el agua.
No suelo poner el nombre del estudio para contextualizar los textos pero en este caso es necesario. Detrás de Valor Mortis se encuentra One More Level, los responsables de Ghostrunner y Ghostrunner 2, y eso se nota. En el juego que nos ocupa, el estudio polaco ha querido llevarse el souls a su terreno, o al menos asomarse a él.
William es mucho más rápido de lo que estamos acostumbrados, tenemos habilidades de salto, agarre, escalada, ejecuciones y disparos en el aire, un poco de sigili, incluso uso de herramientas para hacer parkour ya avanzada la aventura… vamos, que han cogido lo que mejor saben hacer y lo han querido mezclar aquí y, oye, funciona muy muy bien.
De hecho hay otros dos exponentes que se me vienen a la cabeza y son Bioshock (por el parecido de la neftoglobina a los plásmidos) y Dishonored (juegarral) por su forma de moverse y resolver ciertas situaciones.
Hasta ahora todo lo dicho de Valor Mortis es bastante positivo, y para pasar a según qué aspectos que pueden provocar fricción en el jugador hardcore, hay que hablar de como esos mismos constituyen a la vez puntos fuertes. Me explico.
El diseño de mapas y la aventura en general es bastante lineal, con un camino bien trazado donde es imposible perderse, con pequeños desvíos y alguna que otro rincón con un enemigo más fuerte y su correspondiente recompensa extra. Personalmente no tengo problemas con esto ya que podremos hacer backtracking cuando queramos para limpiar, pero el jugador más purista puede ver esta linealidad como algo negativo.
Luego está el tema de la mencionada progresión, que si bien está bien planteado, hay mejoras que son bastante insustanciales, además que no permite demasiado experimento. Elije lo que te facilite un poco tu estilo de juego y tira millas. Esto evidentemente repercute en su rejugabilidad porque no tenemos alicientes para volver a recorrer la aventura salvo algún día y de forma recreativa.
Por último me gustaría destacar su historia, al contrario que los juegos de From, aquí se ha optado por algo bastante más explícito y guionizado, tenemos nuestra historia con principio y fin, cuatro misterios que resolver y listo. Algo diametralmente opuesto a los souls de Miyazaki pero que, en mi opinión, no le hace ningún mal. En todo momento vemos que estamos ante una aventura con mucha narrativa y mucha cinemática, un doblaje de lujo (como el actor Vincent Cassel como Napoleón) y bastantes diálogos.
Donde sí que no se pueden poner excusas es en el tema del rendimiento, muy mejorable en mi opinión ya que requiere de un equipo bastante potente para moverlo con relativa soltura. Si no, prepárate para constantes caídas de frames e incluso momentos de congelación de pantalla, nada bueno sabiendo que hablamos de un juego que requiere de cierta por nuestra parte. Y por otro lado está el tema del balanceo de los jefes, enemigos y habilidades. Los jefes son, con diferencia, muchísimo más peligrosos que los enemigos normales (que tampoco son moco de pavo). Esto se acrecenta, además, con que las habilidades y herramientas verdaderamente interesantes tardan en llegar.
Valor Mortis es un souls de manual, con todo lo bueno de la saga de From pero con ciertas limitaciones y libertades que, sin constituir un aspecto negativo, puede que echen para atrás al fan más entregado. Por lo demás tenemos un título de una calidad sobresaliente, con unos mapas impresionantes tanto en extensión como en lo artístico, una historia muy interesante y una jugabilidad bien pulida y con herramientas (como el parry) extremadamente satisfactorias de utilizar.
Personalmente no puedo hacer otra cosa que recomendarlo, eso sí, ten un buen equipo a mano y ármate de paciencia en según qué momentos y jefes. Pero tranquilo, ya sabes que en los souls el disfrute está en el sufrimiento, y aquí te lo vas a pasar en grande.
- Hemos realizado este análisis en PC con un código proporcionado por JF Games -
💚 Artísticamente impresionante.
💚 La fórmula souls adaptada a la primera persona funciona a las mil maravillas.
💚 Una historia interesante, muy cinemático y narrativo.
💚 Los enfrentamientos son muy satisfactorios.
❌ Es exigente en sus requisitos.
❌ Algunos problemas de balanceo entre jefes, enemigos y habilidades.
Juan Carlos es clase dual (Programador / Filólogo), antes era solodev y ahora proyecto de divulgador e investigador académico en game studies. Friki a tiempo completo y amante del videojuego de terror en todas sus facetas.