Hay juegos que necesitan veinte minutos de explicación antes de que uno entienda qué pretenden hacer. Con Piroker podemos solucionarlo bastante rápido: póker, piratas y un montón de decisiones que probablemente lamentaremos dos rondas después.
El juego de HABBY.FUN se encuentra todavía en fase de pruebas y mezcla las manos tradicionales del póker con elementos de roguelite y auto-battler. La idea es sencilla: tenemos cartas, conseguimos combinaciones y utilizamos sus resultados para enfrentarnos al resto de jugadores.
Parejas, escaleras, colores, full house... Hasta ahí estamos en terreno conocido.
El problema es que aquí tener una buena mano no significa necesariamente estar jugando bien.
Gran parte de la gracia está en construir nuestra estrategia durante la partida.
Entre rondas podemos comprar mejoras y diferentes elementos que modifican el funcionamiento de nuestras manos. Poco a poco empiezas a especializarte: quizá una pareja que al principio parecía poca cosa termina siendo exactamente lo que necesitas porque llevas media partida potenciándola.
Y entonces aparece en la tienda algo estupendo para las escaleras. Lo comprasy compruebas que es una muy mala idea.
Piroker funciona especialmente bien cuando empiezas a comprender que no se trata de acumular mejoras, sino de conseguir que trabajen juntas. Hay azar, evidentemente, porque seguimos jugando con cartas, pero nuestras decisiones tienen suficiente peso para que una derrota no pueda justificarse siempre con un cómodo «he tenido mala suerte».
A veces simplemente has montado un desastre.
La comparación con Balatro resulta inevitable, pero tampoco hace falta dedicarle media vida.
Comparten el póker como punto de partida y esa idea de romper sus reglas mediante modificadores, pero Piroker utiliza esas bases para construir un auto-battler.
Aquí hay otros jugadores.
Y eso cambia bastante la sensación.
Podemos observar cómo avanza la partida, comprobar qué están haciendo nuestros rivales y descubrir que nuestra maravillosa estrategia quizá no era tan maravillosa como pensábamos.
Puedes sentirte poderosísimo y seguir siendo el sexto mejor de la mesa.
Es una manera bastante efectiva de mantener cierta tensión sin complicar demasiado el concepto.
Lo que más me ha gustado de estas primeras partidas es precisamente lo rápido que entra.
Conoces las manos de póker, entiendes las reglas básicas y empiezas a jugar.
Después llegan los piratas, habilidades, reliquias, peces y demás modificadores, y aquello que parecía bastante sencillo comienza a llenarse de posibilidades.
Ahí también está una de mis dudas.
Cuando empiezan a acumularse efectos, no siempre resulta tan fácil leer qué está ocurriendo o por qué una combinación ha terminado produciendo determinado resultado. Estamos ante un playtest y hay mucho margen para ajustar estas cuestiones, pero conseguir mantener la claridad cuando las builds empiecen a complicarse será importante.
Porque la gracia de Piroker no está en convertir el póker en una hoja de cálculo.
Está en hacerte pensar que tienes una idea fantástica y demostrarte cinco minutos después que no.
Todavía es pronto para saber hasta dónde llegará Piroker, pero estas primeras partidas dejan una sensación bastante buena.
Se entiende rápido, las partidas tienen ritmo y construir una estrategia resulta suficientemente satisfactorio como para querer probar otra cuando las cosas salen mal.
Sobre todo, consigue tener personalidad más allá de la comparación evidente con Balatro. El componente competitivo y su estructura de auto-battler hacen que las mismas cartas terminen utilizándose de una manera bastante diferente.
Ahora queda lo complicado: equilibrio, variedad, claridad y conseguir que después de muchas partidas sigamos encontrando estrategias nuevas.
De momento, funciona y por ahora me ha dejado ganas de seguir probando combinaciones y nuevos potenciadores.
- Hemos realizado este análisis en PC con un código proporcionado por Starfall PR -
💚 Fácil de entender y rápido en entrar en materia.
💚 Construir una estrategia alrededor de las manos resulta muy satisfactorio.
💚 El componente competitivo consigue alejarlo de la sombra de Balatro.
❌ Cuando se acumulan efectos, puede resultar difícil entender qué está ocurriendo.
❌ Algunas partidas dependen demasiado de que aparezcan las mejoras adecuadas.
❌ Todavía necesita demostrar que tendrá suficiente variedad a largo plazo.
Sanitario de profesión, estudiante de vocación y jugador por pasión. Lo mío nunca fueron las historias profundas y descorazonadoras, pero sí los retos y los niveles de dificultad endiablados. La primera consola que recuerdo fue la primera PlayStation, y desde entonces no he dejado de explorar un sinfín de mundos junto a los videojuegos.