Hace cinco años, a finales de 2021, veía la luz (bueno, más bien la oscuridad) Aeterna Noctis, un metroidvania desafiante y de preciosa factura artesanal, y a la postre, el primer título del estudio toledano Aeternum Game Studios. No voy a engañarte querido lector, no lo probé, pese a que tiene todos los ingredientes para gustarme: metroidvania, fantasía oscura, un arte impresionante… todavía no lo he hecho, es uno de los eternos pendientes de mi lista de backlog, lo mismo que me pasa con Blasphemous. Sí, la verdad es que no tengo perdón.
Por eso, cuando me escribió el bueno de Fernando Sánchez, cofundador y director de marketing del estudio, para que probase la demo de su nuevo título, Aeterna Lucis, no pude decir que no, y eso que yo no soy de probar muchas demos. Pero la curiosidad por confirmar mis sospechas de que la saga me va a encantar, me hizo aceptar e hincarle el diente. Así que vengo a contarte lo que me he encontrado en los 37 minutos que me ha costado terminar la demostración de la secuela de Aeterna Noctis.
Hace cinco años, a finales de 2021, veía la luz (bueno, más bien la oscuridad) Aeterna Noctis, un metroidvania desafiante y de preciosa factura artesanal, y a la postre, el primer título del estudio toledano Aeternum Game Studios. No voy a engañarte querido lector, no lo probé, pese a que tiene todos los ingredientes para gustarme: metroidvania, fantasía oscura, un arte impresionante… todavía no lo he hecho, es uno de los eternos pendientes de mi lista de backlog, lo mismo que me pasa con Blasphemous. Sí, la verdad es que no tengo perdón.
Por eso, cuando me escribió el bueno de Fernando Sánchez, cofundador y director de marketing del estudio, para que probase la demo de su nuevo título, Aeterna Lucis, no pude decir que no, y eso que yo no soy de probar muchas demos. Pero la curiosidad por confirmar mis sospechas de que la saga me va a encantar, me hizo aceptar e hincarle el diente. Así que vengo a contarte lo que me he encontrado en los 37 minutos que me ha costado terminar la demostración de la secuela de Aeterna Noctis.
Aeterna Noctis (Aeternum Game Studios - 2021)
En el amanecer de los tiempos el Dios Supremo Caos creó el mundo de Aeterna y lo pobló de diferentes razas. Pero poco tiempo después, las creaciones del todopoderoso Caos se volvieron contra su mismísimo creador.
Surgieron dos grandes facciones y comenzó una guerra cruenta y sangrienta. La muerte y destrucción de la lucha, unido a la sublevación contra su poder, enfurecieron a Caos, que lanzó una terrible maldición sobre los reyes de ambos contingentes. Los nombró rey de la Oscuridad y reina de la Luz, y los condenó a luchar entre sí hasta el fin de los días.
En el primer título nos ponemos en el papel del Rey de la Oscuridad, en un viaje épico en la noche eterna (lo que da título al propio juego) luchando por recuperar sus poderes. En esta ocasión, en Aeterna Lucis, nos ponemos al otro lado de la moneda: encarnamos el papel de la Reina de la Luz en su propia travesía por volver a conseguir restablecer su grandeza. Dos caminos paralelos, el de la noche y el día, el de la luz y la oscuridad, que convergen en un punto: el Caos.
La jugabilidad es perfecta
Para los amantes del género metroidvania que hayan jugado a unos cuantos, quizás demasiados como en mi caso, hay un elemento diferencial en su concepción, la fluidez de su jugabilidad, el game feeling, eso que sentimos al ponernos al mando, que muchas veces no sabemos explicar con palabras, pero que todos sentimos. Cuando en un título clásico de acción y plataformas, y por lo general una dificultad exigente, esta relación entre lo que hace el jugador con su mando, ratón o teclado, y lo que realiza el personaje dentro del juego es directa y buena, la experiencia por norma general es disfrutable. Y en esto de la jugabilidad impecable Aeternum Game Studios tiene un máster, como bien demuestra en cada proyecto que participa, Future Knight o Eden Genesis son muestras de ello.
La demo de Aeterna Lucis hace gala de las buenas sensaciones que transmite la jugabilidad del juego y nos muestra durante poco más de media hora el sistema de combate, las primeras habilidades y mejoras de nuestra protagonista, cómo funcionan los puntos de guardado y cómo superar obstáculos y trampas… nada que no hayamos visto en el género, pero que destaca por su buena factura. Para terminar la experiencia nos enfrentaremos a un desafiante enemigo enorme, un jefe final de esos que te exigen aprender patrones de ataque y movimiento para poder derrotarlo y conseguir ese chute de adrenalina que nos da al conseguir una gesta complicada.
Además, al empezar, el juego nos deja elegir entre el Modo Aeterna (metroidvania puro), una experiencia equilibrada entre exploración y combate, ideal para fans de la aventura; y un Modo Lucis (NoctisVania), con desafíos de plataformeo mucho más intensos y unos jefes implacables. Pensado para jugadores hardcore, o para una segunda aventura tras el Modo Aeterna.
V
La luz en mitad de la oscuridad
No hace falta ser un crítico de arte para saber admirar cada escenario o personaje de Aeterna Lucis. Es el reclamo perfecto para darle una oportunidad, porque es muy bonito. La ambientación de fantasía medieval oscura, de brujería y espada que se suele decir, es fabulosa y hace que te quedes embobado mirando los fondos mientras juegas.
Algo que me ha llamado la atención es la cantidad de detalles y la locura de diseño del enemigo final, se siente aterrador pero hermoso al mismo tiempo. Muy sorprendente, estoy deseando descubrir lo que nos espera, porque esto solo es el principio.
(Aplauso)
La demo de Aeterna Lucis es una carta de presentación perfecta para un metroidvania de gran factura, posiblemente uno de los mejores que se vayan a lanzar este año. Es pronto para decirlo, pero las sensaciones que me ha dejado son inmejorables. La mejor forma de expresarlo es esta frase: “Vine por los gráficos y me quedé en él por todo”.
- Hemos realizado este análisis en PC con un código proporcionado por Aeternum Game Studios -
Director Retro & Pixel Press 📰
Podcaster en NESbuscando en la Basura, El Indiario, DeVCast y A Link To The Podcast 🎙️
Redactor en DeVuego 📝