Tejer una buena historia, unir los hilos de las palabras para formar una secuencia profunda, una conversación intrigante, un momento icónico e inolvidable... el arte de narrar. Si hay alguien verdaderamente infalible en el arte de contar historias, es José María Meléndez, la persona detrás de Postmodern Adventures y uno de los autores más laureados y reconocidos dentro del género de las aventuras gráficas en los últimos años. Cada uno de sus juegos lo demuestra, desde sus inicios con Billy Masters Was Right o Urban Witch Story, hasta sus trabajos más recientes, Nightmare Frames y An English Haunting, cada título es único y está impregnado de su esencia.
El último de sus títulos es The Dark Rites of Arkham, su obra más madura hasta la fecha, no me atrevo a decir que sea mi favorita porque Nightmare Frames me sorprendió y marcó muchísimo, pero sí, sin duda, su juego más redondo. Cuando un desarrollador o estudio hace seis aventuras, y todas son buenas, no es casualidad, es fruto del trabajo y de poseer un don, un talento innato para crear mundos interactivos que atrapan al jugador, lugares mágicos y llenos de terror que no se olvidan, personajes icónicos que te dejan una huella. Quizás me deje llevar por el "melendezdismo" y se me tache de exagerado, pero Postmodern Adventures es la LucasArts de nuestros tiempos, y sus Alan Goldberg y Jack Foster son los Guybrush Threepwood y Bernard de entonces.
Urban Witch Story (Postmodern Adventures - 2020)
El pasado 3 de febrero desembarcaba en PC (Steam e Itch.io) The Dark Rites of Arkham, la esperada aventura gráfica tipo point & click ambientada en los años 30 de Estados Unidos, una época donde reinaba la mafia, la policía corrupta y la ley seca. El lugar perfecto para que un asesinato ritual se transforme en el inicio de un apocalipsis lovecraftiano. ¿No te he convencido con eso? Da igual, acompáñame en esta aventura porque quiero descubrirte uno de los mejores títulos en su género, y cuando hay terrores cósmicos por medio es mejor no ir solo.
La noche, un lugar donde lo desconocido campa a sus anchas oculto a la mirada del ojo humano, un sitio donde reinan las sombras y la luz se esconde. La noche, la oscura noche, el escenario perfecto para narrar un cuento de miedo o para cometer un asesinato ritual. Eres Jack Foster, un miembro de la respetada policía de Arkham, y acabas de reincorporarte al cuerpo tras un suceso traumático. Te encuentras investigando un chantaje a un político en una pensión de mala muerte, cuando tu olfato de sabueso te lleva a descubrir un asesinato en extrañas circunstancias: un hombre decapitado en medio de lo que parece un ritual, una mano seccionada que no pertenece a la víctima, y lo que es más extraño, la habitación está cerrada y tapiada desde dentro lo que indica que nadie ha podido entrar ni salir de ella.
En este contexto, nuestro protagonista Jack Foster, y su nuevo compañero Harvey Whitman, un especialista en sectas, unirán fuerzas para aclarar el misterioso crimen. A partir de este momento los acontecimientos les llevarán a vivir una aventura llena de fantasía y oscuridad en las calles de la ciudad de Arkham, con brujas, sectarios, y una conspiración mundial para acabar con la humanidad.
Su inspiración en el terror del escritor estadounidense H. P. Lovecraft, donde las entidades ancestrales y el conocimiento prohibido crean una atmósfera macabra, unido a un guion y personajes dignos de un buen largometraje de Hollywood, da como resultado una narrativa que atrapa al ávido jugador de aventuras gráficas y lo posee hasta el desenlace. José María Meléndez lo vuelve a conseguir en The Dark Rites of Arkham, su historia te envuelve y te eriza la piel mientras tu cerebro disfruta del viaje a lo oculto, a lo sobrenatural.
Un asesinato ritual para empezar fuerte
¿Qué hace de una aventura gráfica un título legendario? ¿Cómo llega un juego basado en la narrativa y la resolución de puzles a ser recordado pese al paso de las décadas? La clave, posiblemente, radique en una multitud de factores casi inabarcable: personajes potentes, diálogos profundos o cargados de humor, puzles divertidos e ingeniosos, una historia impactante.... Quizás si analizamos algunos de los juegos más queridos dentro del género como Broken Sword, The Secret of Monkey Island, Day of the Tentacle o Gabriel Knight, encontremos la respuesta a la pregunta. En mi opinión, en realidad no existe una "clave", cada éxito es la suma de los factores y circunstancias de ese título. Lo que sí tengo claro es que Postmodern Adventures ha demostrado en cada oportunidad que tiene que sus títulos brillan con luz propia y aúnan muchos de esos factores.
El ritmo al que se narra la historia, la credibilidad de los personajes, los discursos y diálogos cargados de fuerza, la atmósfera sobrenatural de sus tramas... en resumen, la fuerza de las palabras, esa es su mejor arma. Es como estar jugando dentro de los escenarios de una película o moviéndote por las páginas de un libro, te va atrapando, te impregnas de su esencia y consigue hacer que te sientas dentro, como si fuese un capítulo de tu vida. Es magia pixelada.
Las persecuciones a mafiosos con ametralladoras que no falten en una buena historia
Otro de los factores que hacen grande a The Dark Rites of Arkham es el diseño de sus puzles. Rompecabezas asequibles que no cortan el progreso de la historia, que no te hacen atascarte dando vueltas durante horas o buscando probar todos los objetos en todas partes. Se sienten naturales y fluidos, sin interrumpir al jugador, sin llegar a frustrarlo, dejando paso a lo más importante: la historia que se cuenta, y la manera de hacerlo.
Siguiendo la línea habitual del estudio, el nivel de dificultad es intermedio, sin grandes exigencias para la mente pero fomentando la curiosidad. Pero en este caso he notado una pequeña evolución, imagino que fruto de la experiencia, unos puzles mejor ensamblados en el conjunto del juego que lo hacen una obra casi perfecta.
Ritos, sectas, criaturas sobrenaturales, brujas... de todo
Siempre me gusta decir que la magia del pixel art es conseguir, con un estilo basado en las limitaciones, que nuestro cerebro rellene los huecos que no pueden representarte, creando escenas que se archivan en nuestra memoria como si estuviesen en alta resolución. Es un arte que me apasiona y que creo que a las aventuras gráficas les sienta de maravilla. The Dark Rites of Arkham nos traslada con sus gráficos a las calles de una ciudad americana de los años 30, con una ambientación brutal y unos escenarios repletos de detalles que te transportan a la época. Es increíble lo bien que está todo representado, desde la tecnología a la decoración tan típica de aquellos años. Además, en esta ocasión, el juego de luces y sombras con el que se iluminan las escenas tiene un acabado sorprendente. Qué difícil, y bonito, es conseguir que un juego hecho con píxeles sea tan atractivo para el ojo del jugador. ¡Bravo!
El compositor argentino Matías J. Olmedo (An English Haunting) es el encargado de dar vida a la banda sonora de The Dark Rites of Arkham, melodías llenas de Jazz y de oscuridad, de intriga y emoción... cada escena te hace vibrar. Como ya os he dicho unas líneas más arriba, la ambientación es brutal, pero sin la composición musical perdería parte de su poder, de su esencia. Sus 41 temas son de un nivel de producción altísimo y vienen incluidos en un DLC gratuito cuando compras el juego, ideal para ponértelo en bucle para cuando planees acabar con el mundo o salvarlo, tú decides.
La ambientación y el pixel art son fantásticos
The Dark Rites of Arkham es algo más que una aventura gráfica, es un relato que se siente vivo, que respira narrativa lovecraftiana y que te susurra un hechizo ritual mientras las sombras parecen escapar del monitor, haciéndote sentir que todo forma parte también de tu propia historia.
Mi querido José María Meléndez ha logrado, una vez más, crear una experiencia que se quedará conmigo, un recuerdo interactivo que permanecerá intacto en mi memoria. Quizás dentro de unos años miremos atrás y hablemos de Jack Foster y de The Dark Rites of Arkham con la misma nostalgia con la que hoy recordamos a los grandes clásicos del pasado. Gracias una vez más, maestro.
- Hemos realizado este análisis en PC con un código proporcionado por Postmodern Adventures -
💚 Su ambientación lovecraftiana.
💚 El ritmo y el tono de su narrativa.
💚 El pixel art.
💚 Sus personajes, sobre todo Jack Foster.
💚 Puzles ingeniosos y bien medidos.
💚 Su banda sonora mezcla de Jazz y oscuridad.
❌ No se me ocurre nada.
Director Retro & Pixel Press 📰
Podcaster en NESbuscando en la Basura, El Indiario, DeVCast y A Link To The Podcast 🎙️
Redactor en DeVuego 📝